Rumbo a un Business Plan de Servilleta Mojada.

Tu primer business plan debería ser el que escribes medio tajado en la barra de un bar, entre Gin y Gin todo emocionado, contándoselo a un compadre que se la sopla lo que le cuentas o terminara siendo tu socio.

Si el papel lo aguanta todo, ponlo en papel mojado. Si eres capaz de exponerlo dentro de una servilleta a tu colega más tajado que tu, y que ese sustento llegue a tu casa. Si a la mañana siguiente,… aun te lo crees.

Prueba a hacerte estas preguntas y en este orden. Creo que te ayudara a valorar si lo que tienes entre manos es valorable.

  1. _ ¿Esto lo compraría alguien?
  2. _ ¿Cuantos son susceptibles de comprar esto?
  3. _ ¿Cuanta cantidad de esto podrían querer comprar?
  4. _ Una vez lo compran, ¿Recomprarían?
  5. _ ¿A que precio lo comprarían?

Y estas son las preguntas clave:

  1. _ ¿Puedo producir este producto/servicio dentro de este precio?
  2. _Finalmente: ¿me compensa a este precio?.

Normalmente uno se emperra en construir aquello que le apetece a menos precio que lo hacen otros sin valorar si existe suficiente masa de compradores, sin analizar si esa masa es agotable y sobre todo se olvida de hacerlo a un precio coherente. Cuantas veces hemos oído algo tipo “me voy a montar una tienda de cómics” a un tipo con una camiseta de los “4 fantásticos”. A él la idea le parece fantástica, pero esta pensado en montarla en Dos Hermanas donde consumen Cómics él y su hermando el pequeño. Su discurso es fantástico: “Es que no hay ninguna” y “yo controlo como funciona esto”.

Aun que parezca una obviedad, este discurso esta muy aplicado y es fácil caer en el. Normalmente hacemos oídos sordos a aquellos que nos rodean dándonos motivos para pensar o contradicen nuestro discurso.

A veces nos olvidamos que lo importante esta en que se produzca una relación de amor entre comprador y producto. Que exista una masa de compradores que deseen o estén deseosos de obtener nuestro servicio. Y no que tengamos que meterle entre ceja y ceja aquello que nosotros compraríamos y que entendemos que los demás desean.

No siempre o “casi nunca” ser el mas ilustrado o “mas mejor” trae como consecuencia el éxito de un servicio o producto. Esta llena de  ejemplos la literatura barata del management y la empresa de grandes productos que fracasaron frente al consumidor y de basuras que triunfaron.

ej: Seguro que muchos de vosotros habéis usado un objeto como este o similar, el cual ha siso catalogado por algunos como el peor diseño de la historia. Es pesado, no es apilable, quema al usarlo, y lo mas importante, se baba. Derramando su contenido casi siempre por donde no debe y manchando a quien lo usa. Este es un claro ejemplo de como el equilibrio entre precio y proceso productivo, así como la promesa de “durabilidad” ha primado en extender a todas las cafeterías de este país y algunas más, este objeto torturador que ha triunfado como útil de hostelería siendo muy próximo a “inutil”.

 

 

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